Origen de la Fundación
Esta Fundación es sin fines de lucro y el objetivo es la atención y cuidado de las personas de la Tercera Edad y desarrollar acciones tendientes a disminuir los accidentes de tránsito. Nace por un desgraciado y fatal accidente ocurrido el 24 de Mayo de 2006 donde perdiera la vida Laura Cristina Ambrosio Battistel. Laura era una niña de 21 años recién cumplidos, llena de vida, amor, entrega a sus amigos. Amaba a los niños y tenía pasión por el cuidado de la gente mayor,  nuestros abuelos. Ella nació el 20 de Abril de 1985 en la Ciudad de Córdoba, República Argentina. Su Padre Julio César se dedica a la construcción y su madre Cristina trabaja en el cuidado del hogar y la educación de sus hijos. Laura era la tercera de cinco hermanos: el mayor es César Federico 27 años,  Ingeniero en Telecomunicaciones, le sigue Marcos Alejandro 23 años, estudiante de Derecho; en el orden, después continuaba Laura Cristina, con 21 años, estudiante del tercer año de Psicología; luego Vanina del Valle, con 19 años y estudiante de Diseño Gráfico; la lista de los hermanos se completa con Valeria María de los Milagros, de 17 años estudiante en el nivel secundario.
Laura y su abuela
       
Lau, como la llamaban sus padres, hermanos, amigos y  demás seres queridos, era una niña muy especial, por su humildad, impatía, constancia y gratitud a la vida. Cursó su Primario y Secundario en el Colegio de las Hermanas Mercedarias . Allí no sólo se recibió con Medalla de Oro por no faltar un solo día a clases, sino que se destacó por un excelente promedio en todas las materias. Era una niña amada por sus compañeros, con amigos por doquier. Dueña de una belleza particular, se recibió de modelo en la afamada Escuela de Manequen de Irma Rosa y Chicha Osorio. Desfiló para varias marcas importantes y participó como Promotora en distintos eventos, como el Rally Mundial que se corre en nuestro país; pero no eran las pasarelas lo que ella interiormente deseaba. Si bien también era Traductora de Inglés y estudiaba Profesorado de Portugués, su verdadera pasión era la Gerontología, por eso, junto a su madre, participaba de todos los cursos sobre esta especialidad que se realizaban en el Hospital de Clínicas de  Córdoba.
Por eso en su vida tuvo especial dedicación para con su abuela materna, a quien amaba y era su compinche. No sólo compartían la misma habitación, espacio propicio para conversaciones prolongadas, sino que era la encargada de que su abuela hiciera actividad física, saliera a caminar, rutina que disfrutaban durante toda la semana.
 Lau amaba a su familia. Sentía locura por sus tíos Silvia y Horacio Blanco, que viven en Salta. Por eso, en las vacaciones, cuando podía, viajaba en el ómnibus para encontrarse con una hermosa familia de tíos y primos.
La familia era un valor supremo para ella, por eso disfrutaba tanto del encuentro cara a cara, de los abrazos, de las sonrisas y de los sueños compartidos.
Pero ella tenía un sentimiento muy profundo por un ser sumamente especial. Diría que fue el amor de su vida. Su nombre era Francisco Ibañez Ross, quién también falleció trágicamente en un accidente automovilístico un año después de la desaparición física de Lau. Parece increíble, pero ahora están juntos.
 Sí, ahora están juntos porque un accidente, a 130 km de General Acha, en La Pampa, apagó la vida de Laurita, cuando el 24 de mayo viaja con otras tres personas hacia San Carlos de Bariloche. Ella viajaba en el asiento trasero del lado del acompañante, en un vehículo que circulaba a más de 160 km por hora, salió de la carpeta asfáltica, dio tumbos en un recorrido de casi 400 metros y la despidió. Fue la única víctima fatal. Su muerte fue instantánea.
Su velatorio fue una síntesis precisa de lo que ella fue en la vida. Un aluvión de familiares y amigos se congregaron para despedirla. Todo era silencio y llantos, mientras ella dormía en un sueño angelical.

Para su familia fue todo muy doloroso, pero Dios y el tiempo fue ayudando, a encontrar respuestas a tanta tragedia. A su desaparición física había que encontrarle un sentido, había alguna tarea inconclusa, una misión que Laura no había cumplido y tenia que revelarse de alguna manera.
Y el 13 de diciembre pasado, a las 12.30 hs, conversando con un amigo, que conocía todo lo que había ocurrido con Lau, su padre Julio le cuenta que tenía como ideas que le venian a la mente y no encontraba el sentido, era algo de una Fundación para gente mayor y el amigo cual ángel enviado le dá respuesta: “Laura quiere una Fundación para los abuelos”., además  le dice que conoce un Geriátrico y esta es la primera vez que aparece la palabra “geriátrico” que necesita de mucha ayuda. Julio interpretó que el mensaje de Lau había llegado. Ella necesitaba cumplir su misión, su tarea inconclusa con una Fundación, cuyo objetivo fueran los abuelos más desprotegidos, los que ella tanto quería, sus amados abuelitos.
Julio, en medio del asombro y de  una tremenda emoción por la respuesta encontrada, se comunica con Salta para informarle a su cuñada Silvia lo que había ocurrido, y con su apoyo incondicional, el mensaje de Lau se transforma en la "FUNDACION LAURA CRISTINA AMBROSIO BATTISTEL" dedicada y entregada con amor al cuidado de las personas de la Tercera Edad.
Inauguración de la Fundación  
El 20 de abril de 2008 se realizó la inauguración oficial de la Fundación Laura Cristina Ambrosio Battistel. Ese día coincidentemente con el día del cumpleaños de Laurita, comenzó a hacerse realidad su sueño truncado, seguir dando amor a nuestros Adultos Mayores.
La Fundación Laura Cristina Ambrosio Battistel, trabaja para contribuir a que los Adultos Mayores tengan todos los derechos que le corresponden, salud, protección, recreación, seguros sociales, que una Sociedad debe brindarles por todo lo que ellos nos dieron y nos siguen dando.

Esta tarea es realizada de diversas maneras: fortaleciendo a las organizaciones comunitarias que atienden el desarrollo integral de los Adultos Mayores, generando procesos de capacitación, buscando instalar el tema en la agenda social y movilizando a otros actores. Estas y otras de sus acciones forman parte del quehacer cotidiano de la Fundación, en pos de dos objetivos estratégicos:

a) Generar y compartir conocimientos metodologías de trabajo sobre la inversión Social.
b) Contribuir a Instalar en la Sociedad y en la agenda pública la problemática de los Adultos Mayores, convocando a otros actores a sumarse a ella.
Las acciones que lleva adelante en torno a estos dos objetivos parten de una concepción integral del Adulto Mayor y su problemática. Con la convicción de que la problemática del Adulto Mayor debe integrar a todos los actores involucrados: la familia, las organizaciones de base, el Estado, las Empresas, con criterio Profesional y visión de largo plazo.
Así trabaja la FUNDACION LAURA CRISTINA AMBROSIO BATTISTEL

"Porque siempre estuvieron... hoy no los olvides"

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